Cuando faltaban pocas horas para que lo ejecutaran, volvía sobre los pasos del proceso de los templarios… donde se ocultaba la última explicación de que quería encontrar antes de morir…, con la determinación que habia puesto siempre en todas las cosas, llegó como a un umbral donde de repente se hizo la luz y lo comprendió todo claramente:
La maldición no venía de Dios, provenía de sí mismo y no tenía otra fuente que sus propios actos, y lo mismo sucedía a todos los hombres y con los castigos.
…
Cualquier acto injusto, aún cometido por una causa justa, lleva en sí la maldición.
Y cuando hubo descubierto esto, Enguerrando de Marigny dejó de odiar a todo el mundo y de buscar un responsable de su suerte. “
Tomado del libro II “La Reina Estrangulada” de los Reyes Malditos (Maurece Druon).. Este es un de mis parrafos predilectos, el hombre en cuestión se llama Enguerrando de Marigny. Este texto corresponde a momentos antes de su muerte. El nombre de la serie, tiene origen en la boca del jefe los templarios Jacob de Molay, quien en la hoguera pronuncia una maldición a la dinastía de Felipe IV. A partir de este momento toda la familia del Rey y sus muy allegados serían “malditos” y pagarían por sus actos.
Para no confundirnos, estamos ante la historia de la monarquía francesa en el siglo XIV. Enguerrando era uno de los hombres de confianza de Felipe IV “El Hermoso” pero el destino tuvo su muerte a manos de Luis IX – hijo y sucesor de Felipe.
Hagamos un alto, que para escribir un post de historia necesitaríamos muchos bytes y no tenemos tantos!
Entonces les dejo la invitación abierta a que retrocedan en el tiempo y descubran, que aunque los años hayan pasado, la humanidad no ha cambiado tanto como solemos presumir, en otras palabras les animo a leer…
Convencida estoy, que si revisaramos más la historia, encontraríamos las respuestas antes tantas preguntas que ya fueron hechas, y seguramente con este conocimiento y un poco de suerte no cometeríamos las mismas equivocaciones.
Hasta la vuelta de página…!










